miércoles, 19 de noviembre de 2008

Talento inútil nº2


Uno no destaca mucho, pero telentos inútiles tiene a montones.

El número dos es un extraño talento, es una capacidad peculiar que viene de familia (mi madre me lo ha dejado en herencia a mi y solo a mi), para algunos es un defecto, pero cuando lo llevas en la sangre, llegas a la categoría de arte.

La impuntualidad, llego tarde siempre, donde sea cuando sea, me quedo dormido, se estropea el reloj, olvido las citas, siempre ocurre algo, siempre algún imprevisto de última hora me impide llegar a tiempo, no es algo que ocurra una vez a la semana, es algo que me ocurre a diario, algo que el mundo ya tiene asumido, y que convive conmigo de forma armónica después de mucho años luchando contra ello, y aceptando, que como le ocurre a mi madre, nunca seré puntual, siempre llegaré tarde al trabajo y siempre perderé aviones por unos minutos.

La revolución a mi vida llegó de la mano de los teléfonos móviles, cuando la frase más comentada para quedar conmigo es "Nosotros hemos quedado a las 12, tú ya nos llamas cuando quieras", y quedar conmigo a tomar un café es "Paso de estar allí solo, te pasas por mi casa y nos vamos juntos".

Yo ya lo considero un talento, algo que no todo el mundo puede conseguir, muchos ni queriendo consiguen mi nivel de pleno total.

Ventajas: Realmente, te da una aureola de chico interesante, que se desvanece cuando me conoces más. jajajaja.

Estoy seguro que algún día llegaré tarde a mi propio funeral, una pena no estar allí para verlo!!

¿Cómo ser más asertivo?


Hace poco me di cuenta de mi no asertividad, de mi falta de capacidad para expresar mis opiniones en voz alta, pensando en la futura respuesta o en la reacción supuesta.

La verdad es que es fácil comerme, así que últimamente tomo el otro camino, el camino de evitar, si no hablo, no tengo que asentir lo que no deseo asentir, no tengo que asumir una derrota y mucho menos una pérdida.

Quizás toda mi vida se basa en esta falta de asertividad, de no saber como oponerme a lo que el mundo espera y de dejarme llevar por el mar, hacia un lugar que no conozco, pero que no tengo el más mínimo interés en conocer, aunque cada vez me asiento más en él, cosa bastante distinta a sentirme cómodo en él.

Mi lucha aún no ha comenzando, porque en cuanto comienza, ya no parará, ¿y quien tiene ganas de luchar cuando estás acostumbrado a la paz?

Cortaré cabezas sin duda, en mi destino está escrito.

martes, 18 de noviembre de 2008

Talento inútil nº1

El otro día una película que quizás sepaís cual es, me dio la idea de ir haciendo esta lista, donde alguien que nunca ha destacado en nada, pueda ir acumulando su lista de atelentos inútiles, cosas que no sirven para nada, pero en las que no podemos evitar destacar.

El nº1 en mi caso, sin duda, sería mi capacidad de memorizar canciones, de cualquier género, de cualquier época y de cualquier condición.

Soy capaz de reconocer y cantar canciones que sólo haya oído una vez en mi vida, es algo que da mucho miedo a mucha gente, pero que no puedo evitar. Algunas veces intento evitarlo, hacer como que no conozco la canción, pero es más fuerte que yo, y acaba saliendo, acabo volviendo a dar miedo y acabo volviendo a pensar que debería hacer hecho como el resto e ignorarla.

Ventajas: Si me atreviera, podría ganar en "Al pie de la letra", porque el Singstar y el Buzz música ya no son un reto para mi.

sábado, 1 de noviembre de 2008

¿Cuando vas a tener novia?

¿Cuando te vas a casar?
¿cuando me la vas a presentar?
¿cuando podremos quedar en parejas?
¿cuando piensas tener niños?
¿cuando piensas estabilizarte?
¿cuando piensas tener una vida normal?
¿cuando vas a tener novia?

¿NOVIA? NUNCA

lunes, 13 de octubre de 2008

No todo es Oro


Ni siquiera Plata, hay mucho más en que posiblemente mejor grupo de la historia, más que una película de argumento imposible, más que un cliché gay, más que un triunfo en un festival, más que la obsesión de un país al que le cuesta avanzar musicalmente...

Detrás esta la valentía de hacer avanzar un género, de no tener adentrarse en géneros, de no tener miedo a tratar temas.

Porque no sólo de Oro vive el hombre, porque seguro que hubo gente que sintió que besar a su profesor o fantasear con ello no era tan malo. Porque si tu madre no lo sabía es que estaba ciega. Y porque no hay que tener miedo de dar un paso más, el siguiente tren, ir al próximo lugar, algo bueno encontrarás, y como mímino algo aprederás:

Que aunque la historia únicamente nos muestre el Oro, la Plata a veces lo supera, y todos cantaron, aunque la historia los haya olvidado.

¿Para qué perdonar?


Porque hay que perdonar, si no significa nada el perdón, si da igual perdonar o no, si la decepción está superada y no hace falta perdonar para sentirte mejor.

Una escapada siempre es algo emocionante, siempre se preparan aunque sea un par de días, pero si te quedas esperando, si no llega nunca a la hora convenida, si te quedas esperando, si el móvil no está operativo, si tienes que volver por tus pasos a una decepción.

Si te preocupas por si pasó algo, si el móvil está operativo pero nunca hay contestación, si pasa año y medio, y nunca tienes una explicación de aquello, si ya lo has olvidado.

Una llamada un año y medio después, como si nada, un enfado que ya no es enfado, unos reproches que se hacen por ser políticamente correcto, y unos "los siento" que ya no saben a nada, acompañados de unas excusas que ya no importan.

¿Para qué perdonar? Si el perdón no importa. ¿Para que la otra parte se sienta mejor? Sinceramente me da igual.

Estás perdonado, quédate todo el perdón.

domingo, 12 de octubre de 2008

Perspectivas

Perspectiva ELLA

Dos semanas viendo la versión extendida de "El señor de los anillos", las tres películas, las tres extendidas. Aunque él las había visto mil veces, quiso que las viéramos juntos, no existió nada más, sólo anillos, elfos y enanos luchando por un anillo, una y otra vez sin final. Por más que me durmiera, se daba cuenta, y al día siguiente me daba cuenta que paró la película y continuaba viéndola donde me dormí la noche anterior. No había forma de librarme, al final me rendí, las ví, lloré incluso, de desesperación por aquella condena de la que no podría librarme, de dolor por no querer dormir, por querer que aquella tortura pasara rápido, que aquellas películas terminaran y que lo de extendido únicamente fuera una forma de hablar. Pero no era una forma de hablar, se extendieron, y pasé la prueba de amor.

Perspectiva ÉL

No quería verlas, pero al final las vimos poco a poco, sin agobios. Sabía que le iban a gustar, al final hasta lloraba y todo.