
Uno no destaca mucho, pero telentos inútiles tiene a montones.
El número dos es un extraño talento, es una capacidad peculiar que viene de familia (mi madre me lo ha dejado en herencia a mi y solo a mi), para algunos es un defecto, pero cuando lo llevas en la sangre, llegas a la categoría de arte.
La impuntualidad, llego tarde siempre, donde sea cuando sea, me quedo dormido, se estropea el reloj, olvido las citas, siempre ocurre algo, siempre algún imprevisto de última hora me impide llegar a tiempo, no es algo que ocurra una vez a la semana, es algo que me ocurre a diario, algo que el mundo ya tiene asumido, y que convive conmigo de forma armónica después de mucho años luchando contra ello, y aceptando, que como le ocurre a mi madre, nunca seré puntual, siempre llegaré tarde al trabajo y siempre perderé aviones por unos minutos.
La revolución a mi vida llegó de la mano de los teléfonos móviles, cuando la frase más comentada para quedar conmigo es "Nosotros hemos quedado a las 12, tú ya nos llamas cuando quieras", y quedar conmigo a tomar un café es "Paso de estar allí solo, te pasas por mi casa y nos vamos juntos".
Yo ya lo considero un talento, algo que no todo el mundo puede conseguir, muchos ni queriendo consiguen mi nivel de pleno total.
Ventajas: Realmente, te da una aureola de chico interesante, que se desvanece cuando me conoces más. jajajaja.
Estoy seguro que algún día llegaré tarde a mi propio funeral, una pena no estar allí para verlo!!


