lunes, 16 de junio de 2008

Corre...

...y huye.

Varios días huyendo, sin dinero, sin comida, sin amor, sin nada...

Después de escapar en el último momento, por una ventana al vacío, al vacío de saber que pronto llegarían, que pronto entrarían, como ya cruzaron la puerta que cada noche observaba esperando la salida de su única ilusión, lo único que tenía.

Aquella huída solo significaba una cosa, traición, una dulce traición de la verdad, había sido entregado, había sido entregado por intentar encontrar su felicidad.

Todos los planes truncados, toda la ilusión ahogada, en busca de un futuro incierto, con la soledad de perderlo todo.

Lo único que le quedaba estaba en su mano, un pasaporte falso y un billete de autobús. Nada más había que le hiciera falta en su nuevo futuro, en su maleta sobraba la ropa, su verdadero pasaporte y las fotos que le recordarían su pasado, un pasado de clandestinidad, de miedo y de subidas al limbo de la libertad oculta.

Antes de tomar su vehículo hacia el camino de la nada, debía despedirse, una última llamada, una despedida simple, donde no se sabía lugar de destino. Todo fue rápido, unas lágrimas de su madre, un "te quiero" de su hermana y un grito de rabia de su padre, la traición se tornó en un angustiante amor.

No pudo dejar de llorar, no tenía nada, y lo tenía todo, tenía la esperanza que la traición no fue tal, la traición sólo llegó con la tortura hasta la expiración. Ahora se daba cuenta que no tenía nada, lo último, lo que no sabía que tenía, también había desaparecido, y con ello, todo lo demás.

Antes de subir le pidieron abrir la maleta, casi sin pensar, aunque consciente de su destino, abrió el baúl de su realidad. Casi sin tiempo, una mano le agarró por el hombro, ya no podía escapar, ya no quería escapar...



El presidente de Gambia anuncia que matará a todos los homosexuales

Advirtió a los homosexuales que abandonen el País si no quieren ser detenidos y asesinados. “Vamos a ser más estrictos que en Irán” declaró
El presidente de Gambia, Yahya Jammeh, amenazó ayer a todos los homosexuales y a aquellos que dicen ser sus amigos. Dijo que cortaría la cabeza de cualquier homosexual que detuviera en su país.

En su particular “caza” se propone cerrar todos los hoteles y moteles que den alojamientos a los gays, así como detener a sus propietarios. Si, seguimos estando en el siglo XXI, no está sufriendo una regresión al medievo.

En su discurso declaró que Gambia es un país de creyentes que no puede tolerar ningun acto inmoral y pecaminoso. Parece ser que el asesinato masivo de seres humanos no es ni inmoral ni pecaminoso para el sátrapa Gambiano.

Advirtió a los homosexuales que abandonen el País si no quieren ser detenidos y asesinados. “Vamos a ser más estrictos que en Irán” declaró.

En febrero de este año se informó varios medios de comunicación informaron de la huida masiva de homosexuales senegaleses hacia Gambia para evitar la persecución a la que estaban siendo sometidos.

La agenda de los grandes medios de comunicación no parecen muy interesados en estas noticias. Tampoco lo estuvieron con la subida de Hitler al poder.

Por cierto que este lunático fue el mismo que anunció que había descubierto un remedio contra el SIDA, consistente en una mezcla de hierbas aromáticas, una bebida amarga de color amarillo y dos plátanos.

3 comentarios:

Santiago A. dijo...

Bonito y emotivo post!
Cada vez me gustan más tus historias.

En cuanto a lo del presidente de Gambia... a él es a quien tenían que cortar la cabeza. Me sorprende que en pleno siglo XXI siga existiendo gente así con ese pensamiento del paleolítico.

Un saludo!

Laura dijo...

A veces escapar no hace más que dilatar la agonía.
En cuanto al presidente de Gambia...sin palabras.
Saludos.

Di dijo...

Hay veces que no se puede escapar. Lo de Gambia, me deja sin palabra, a veces se entiende porque a esos países los llaman subdesarrollados, con esos dirigentes es imposible avanzar. En fin, qué triste es la realidad! Saludos!